스페인어로 에세이 출간 목표
Coreano quiere vivir en Colombia
콜롬비아에서 살고 싶은 한국인
영상 만들 때마다 인트로로 사용 중인 대사다. 약 2초 정도 소요되는데, 내 정체성을 보여주면서 궁금하게 만드는 요소로 작용한다.
영상을 만들고 주변 사람들한테 내 계정을 알린 적이 없다. 근데 콜롬비아에서는 바이럴이 조금 되는 건지 주변 친구들 하나씩 댓글을 달고 팔로우해주고 있다.
체육관에서 Jose라는 친구는 내게 "너는 정말 좋은 일을 하고 있어. 콜롬비아의 작은 도시에 가서 만든 영상으로 그런 사람들도 자기가 소중하고, 의미 있는 사람이라고 생각이 들 거다."라며 칭찬해 주기도 했다.
본의 아니게, 대학교 방문이 메인 컨텐츠가 되어버렸다. 팔로워 300명에서 거의 멈춰있다가 순식간에 2천 명이 넘어가게 된 것도 대학교 방문 영상 덕분이었다.
도파민이 장난 아니었다. SNS 어플을 열 때마다 알림이 +99가 떠있는 경험은 태어나서 처음이었다. 이렇게 될 줄 누가 알았던가. 마치 인플루언서라도 된 마냥, 영향력이 생긴 것 같았다.
평소에 사진이나 영상 찍는 걸 극도로 싫어한다. 사진을 유일하게 찍는 건 주짓수 끝나고 단체사진뿐이다. 거의 매일같이 찍지만, 특히 나만 찍는 셀카나 영상은 도저히 시작조차 되지 않았다.
그럼에도 불구하고 영상을 만들고, 올리게 된 건 순전히 돈 때문이었다. '한국어를 가르쳐 볼까?' 하는 생각이 들었지만, 학생들을 모으는 일은 또 다른 영역이었다.
무언갈 가르치는 능력도, 영업을 하는 능력도 없었기에 일단 뭐라도 해봐야 했었다. 늘 하는 게 다 그렇다. 맨땅에 헤딩. 온라인 한국어 무료 수업부터 진행하고, 영상을 만들면서 자연스럽게 관심 갖는 학생들이 생겨났다.
그렇게 지금까지 왔다. 매일같이 불안하고, 여전히 맨땅에 헤딩하는 중이지만, 언젠간 나는 이 이야기를 스페인어로 출간할 거라는 목표로 글을 썼다.
그래서, 왜 콜롬비아에 살고 싶나요?
누군가 이 질문을 하면 섣불리 대답하기 어려웠다. 간단하게 대답하고 싶지 않았다. 내 대답이 이해되려면 어쩌면 전반적인 살아온 이야기해야 할 것만 같았다. 그래서 이렇게 책 초반, 이 이야기로 시작하고 싶다.
어렸을 적부터 오래 살 거라는 생각을 해본 적이 없다. 그렇게 큰 병은 없었지만, 잔병치레가 많았다. 어렸을 때 가졌던 그 생각은 지금도 변함이 없다. 몸이 약했던 나는, '주짓수'같은 운동은 학교 다닐 때 축구 좋아하고, 싸움 좀 하는 친구들이나 하는 건 줄 알았다. 이런 투기 종목은 하면 안 되는 것인 줄 알았다.
대학교를 졸업하고, 취업하고 평범하게 살아왔다. 누구나 한 번쯤 온다는 퇴사의 욕구와 서른이라는 나이의 갈림길에서 안전하다고 느끼는 울타리를 벗어나고 싶었다.
퇴사하고 남미 여행을 1년간 했다. 멕시코부터 브라질까지 10개국을 돌아다녔다. 그렇게 마지막 종착지가 콜롬비아 메데진이었다. 6개월간 메데진에 있으면서 이곳은 내가 살아야 할 곳으로 느껴졌다. 깨끗한 물, 좋은 사람들과 1년 내내 봄 날씨는 여행자를 사로잡기 충분했다.
일주일에 5-6번은 가는 체육관, Checkmat Colombia를 빼먹을 수 없다. 3년 전에는 하루 2번씩 아침, 저녁에 가서 거의 모든 시간을 체육관에서 보냈던 때도 있었다. 관원들과 관장님 모두 가족처럼 느껴졌다. 체육관을 선택할 때, 항상 관장님이 멋있어야 한다. 그 조건에 이곳은 100% 부합했다. Alesandro Nagaishi 관장님은 내게 존경의 대상이다. 아마 이분이 없었다면 다른 나라에 있었을지도 모르겠다.
2023년 10월 22일 떠나면서, 2년 뒤에 돌아오겠다고 친구들에게 말했다. 그건 친구들과의 약속이 아니라 나 자신과의 약속이었다. 그렇게 나는 2025년 10월 27일 메데진에 도착했다.
언어와 문화가 완전히 다른 나라에서 산다는 건 쉬운 일이 아니다. 그럼에도 불구하고 나를 끌어당기는 그런 매력이 있다. 이 정도면 답이 되었으려나..
Coreano quiere vivir en Colombia
Es la frase que uso como introducción en cada uno de mis videos. Dura apenas 2 segundos, pero en ese breve instante intento mostrar quién soy y, al mismo tiempo, despertar curiosidad.
En el gimnasio, un amigo llamado José me dijo una vez, “Lo que haces es algo muy bueno. Al mostrar esos pequeños pueblos de Colombia, haces que las personas que viven allí sientan que también son importantes, que sus vidas tienen valor.” Sus palabras se quedaron conmigo más de lo que imaginaba.
Sin darme cuenta, visitar universidades se convirtió en el contenido principal de mi canal. Mi cuenta, que llevaba meses estancada en 300 seguidores, de repente superó los 2.000 gracias a esos videos.
La dopamina fue abrumadora. Cada vez que abría la aplicación, aparecía el +99 en las notificaciones. Nunca había experimentado algo así. Por un momento, sentí que cierta influencia, como si fuera, de alguna manera, un “influencer”.
Lo curioso es que siempre odié tomar fotos y grabar videos. La única excepción eran las fotos grupales después de entrenar jiu-jitsu. Aunque las tomábamos casi todos los días, nunca fui capaz de hacer un selfie ni de grabarme a mí mismo. Y aun así, empecé a crear contenido. La razón fue simplemente el dinero.
Pensé, '¿si enseño coreano?'. Pero conseguir estudiantes era un mundo completamente distinto. No tenía habilidades para enseñar, ni mucho menos para vender. Así que hice lo único que sabía hacer, intentarlo.
Como siempre, empecé desde cero, chocando contra todo. Ofrecí clases gratuitas en línea y, mientras subía videos, poco a poco comenzaron a aparecer personas interesadas. Así llegué hasta aquí. Sigo sintiendo incertidumbre todos los días, sigo improvisando, pero escribo con una meta clara, algún día publicar esta historia en español.
Entonces, ¿por qué quiero vivir en Colombia?
Cada vez que alguien me hace esa pregunta, me cuesta responder. No quiero dar una respuesta simple. Siento que, para entenderla, tendría que contar toda mi vida. Por eso quiero empezar este libro así.
Desde pequeño, nunca pensé que viviría mucho tiempo. No tenía una enfermedad grave, pero siempre era débil, enfermizo. Esa sensación nunca desapareció. Por eso, deportes como el jiu-jitsu me parecían lejanos. En mi mente, eran cosas para los que jugaban fútbol, para los que sabían pelear. Yo no pertenecía a ese mundo.
Me gradué, conseguí trabajo y viví una vida común. Pero en algún punto, como le pasa a muchos, llegó el deseo de renunciar. Y, al acercarme a los treinta, quise salir de esa zona segura en la que me sentía cómodo, para atreverme a algo nuevo.
Renuncié y viajé por Sudamérica durante un año. Recorrí 10 países, desde México hasta Brasil. Entonces llegué a mi último destino, Medellín. Viví allí 6 meses. Y algo dentro de mí me dijo que ese era el lugar donde debía estar. El agua limpia, la gente amable, el clima de eterna primavera… todo era suficiente para enamorar a cualquiera.
Y no puedo dejar de mencionar el gimnasio al que voy casi todos los días, Checkmat Colombia. Hubo un tiempo, hace 3 años, en que entrenaba 2 veces al día, mañana y noche. Prácticamente vivía allí. Los compañeros y el profesor se convirtieron en una familia. Siempre he pensado que, al elegir un gimnasio, lo más importante es el entrenador. Y aquí, ese criterio se cumple al cien por ciento. Alesandro Nagaishi es alguien a quien respeto profundamente. A veces pienso que, de no haberlo conocido, quizás hoy estaría viviendo en otro país.
El 22 de octubre de 2023, cuando me fui, les dije a mis amigos que volvería en dos años. No era una promesa para ellos, sino para mí mismo. así fue como el 27 de octubre de 2025 regresé a Medellín.
Vivir en un país donde el idioma y la cultura son completamente distintos no es fácil. Y aun así, hay algo que me atrae, algo difícil de explicar. Quizás, con todo esto… ya tengas mi respuesta.